Con diversos actos y actividades celebró la PB Pineda de Mar su 35 aniversario. Los actos se iniciaron con el ‘I Campionat de Dominó’ de la penya, que se disputó a lo largo de varios días y que tuvo como ganadora a la pareja formada por Josep Comas y el presidente de la entidad, Manel Flores.
En la sala de actos de Can Comes, se llevó a cabo un debate sobre la actualidad barcelonista, que tuvo como protagonista a Agustí Benedito.
El grueso del programa fue el sábado y durante buena parte el día quedaron instaladas en la Plaça de les Mèlies, centro neurálgico de la localidad, las copas cedidas por el club, con las que se fotografiaron centenares de barcelonistas.
También fueron centenares los niños que se lo pasaron en grande con los hinchables y el circuito de bicicletas montados para la efemérides. Se disputó, también, un torneo de exhibición de `bitlles catalanes’. Se entregaron los trofeos a los mejores del referido torneo de dominó y se hizo una ofrenda floral en el monolito inaugurado el 29 de agosto, en recuerdo de los socios de la penya del Maresme fallecidos.
La cena de gala, en el Hotel Promenade, congregó a 120 comensales. El club estuvo representado por el directivo de la Comissió de Penyes Jordi Durà y el Ayuntamiento por el primer teniente de alcalde Santiago Masip y la concejal de Deportes, Marta Maresma.
El momento más emotivo fue cuando Durá entregó la insignia de plata del FCB a Enric Gomis, por sus 25 años como socio del club. Era una sorpresa preparada por la Junta. El cantante Jordi Vila amenizó la velada, se sortearon relojes cedidos por Joieria Mariola y una camiseta del Barça firmada por la plantilla que le tocó nada más y nada menos que al inefable coleccionista de Pineda, Joan Caimel. Una pieza más para su museo.