Al Barça, salvo alguna anómala situación que se produzca, es muy difícil que algún equipo español le gane. El equipo, con mayoría de la cantera, es un gustazo de verlo en acción para culés y para cualquier aficionado al fútbol excepto para los ya conocidos periodistas centralistas, fundamentalistas futbolísticos, con una venda blanca en los ojos que solo buscan cualquier circunstancia para pretender desastibilizar a nuestro Barça.
Otra cosa son los que dirigen al Barça. A éstos hay que cogerlos con pinzas. Suerte tienen que el equipo lo dirige Pep Guardiola, sino ya haría tiempo que los hubiéramos echado a bastonazos.
El Barça ya está a un paso de ganar la 6ª copa y hacer historia. A pesar que en el partido contra los mexicanos se les vio un poco cansados, la magia de Messi fue suficiente para plantarse en la final.
Es muy difícil mantener un alto ritmo de juego durante mucho tiempo y el Barça lo está notando. Suerte que contamos con un entrenador que ya conoce la situación y sabrá poner remedio. ¿Fichajes en enero?, tal vez sería una solución para poder incorporar un poco de "vitaminas" y más cuando el Campeonato de África nos perjudica con la ausencia de Keita y Touré, dos elementos de lucha y brega en el centro del campo.
El Barça salió por fin del final de su ciclo (para algunos fanáticos del Madrid) para pasar a comenzar el ciclón. ¡Qué maravilla de juego!. Messi estuvo como antes, antes de tener la mala influencia de Maradona. Y los del Madrid con envidia y rabia, buscando las mil y una excusas para tapar lo que realmente les pasa: tienen grandes jugadores pero no tienen equipo y su entrenador no da la talla para un equipo de los llamados grandes.
El Barça ha comenzado la temporada como el año pasado: dominando, creando juego y con efectividad. Messi, después de la buena noticia de ampliación de su contrato, demostró una vez más que es el nº 1 del mundo y con diferencia.